martes, 10 de febrero de 2009
Capitulo 4
Al amanecer, los dos empezamos a planear la siguiente etapa de nuestro viaje y ya que teníamos un guía (que no os lo había dicho antes) fue el que nos aconsejo ir a Ankara la capital de Estambul para visitar y ver cosas diferentes en nuestro viaje, ese dia cogimos pronto sin desayunar ni nada el tren en dirección a Ankara, ya que íbamos a desayunar en el vagón del tren que por cierto era un tren nocturno, pedimos nuestra cabina habían dos literas, aunque durante el viaje que fue 1 dia entero para llegar a Ankara estuvimos solos mas que nada recordando lo que paso los besos en los que meditamos los dos y en los que significaron para los dos, ese dia hubieron varias paradas y en una de ellas que no me di cuenta ya que estaba por la parte de afuera de la litera me caí, no veas la caída y que dolor, nos reímos los dos Cristina de risa por que me caí y yo de dolor, aun así nos reímos los dos ya cuando estaba tirado en el suelo que por cierto me quede ahí tirando por un momento izo como que se caía Cristina y claro como lo pensáis cayo sobre mi, no me izo gracia al momento del impacto, Pafff…. , pero luego nos reímos los dos ya que era algo estupido aun así nos quedamos los dos mirándonos a los ojos, luego Cristina se apoyo sobre mi pecho y me quede como 5 minutos cuando ya la dije que tenia frío en los riñones, nos subimos a la litera estuvimos en una sola los dos mirándonos y acariciándonos, tan tiernamente que la verdad pensé por un segundo que no acabaría nunca ese momento, nunca vi a una mujer sentirse tan cómoda conmigo desde ese dia, creo que fue la única con la que a pesar de la vergüenza me sentía feliz, fueron momentos inolvidables que ni ella ni yo olvidaríamos, por cuando ya era por la tarde , Cristina se había quedado dormida y yo me levante y me fui a dar una vuelta por el tren, me encontraba algo confuso y sentía una angustia por el pensar en el después del viaje, no sabría que pasaría me quede un buen momento serio y pensando en que podría pasar y sacando todas las conclusiones sobre “el después”, que afloraban sentimientos por ella que nunca antes había sentido y pensando en eso y el después cuando ya no estemos juntos, leyendo el pergamino que me regalo, que fue un gran detalle que por cierto la cultura de Oriente y Asia me fascinan, lo tenia en mis manos y miraba los jeroglíficos y la miraba desde afuera del camarote y meditaba, tenia que meditar mucho y tener una decisión clara en mi mente sobre lo que pasaría y luego decírselo, el paisaje era precioso pero me sentía mal porque no sabia que hacer, sin querer se movió y se destapo con la manta fui tranquilamente a taparla de nuevo y sentarme donde ella estaba, la acaricie el pelo y me puse de pie de nuevo a seguir meditando, cuando ella se despertó me vio con una cara diferente a las que había visto, estaba serio, pero parece que mi cara cuando estoy serio parece que estoy enfadado, pero estaba triste, mi personalidad es de frialdad en momentos malos en los que tengo que razonar las cosas con calma, no dije nada asta que llegamos a Ankara y Cristina me miraba para saber que era lo que ocurría, me acuerdo que me pregunto varias veces que me pasaba se puso a mi lado y me abrazo, a pesar de que en momentos malos me sienta mal siempre e necesitado de un abrazo o de algo con lo que poder sentirme algo mejor, me sentí mejor en ese momento pero la dije: que no era el momento de decirla nada, así que nos quedamos callados abrazados a pesar de ese momento, cuando llegamos a nuestro destino, nos bajamos y cogimos nuestras cosas, aprovechamos para ver el museo de Anitkabir está situado en una colina donde está el mausoleo de Mustafa Kemal atatürk, fundador de la republica de Turquía, donde al mismo tiempo se encuentra una estatua de cera de el mismo, es al mismo tiempo mausoleo y museo, lo visitamos y vimos muchos de los efectos personales pergaminos y otros objetos de él, mas que nada observamos, pero yo seguía pensando en todo lo que pasaría después, en los momentos felices que pasábamos en esos momentos durante el viaje, seguimos durante el dia conociendo la capital no hablábamos mucho por la tensión, creo que ya empecé a sentirme mal me pare en medio de una plaza, la coji por las dos manos y la dije lo que pensaba sobre los dos, sobre lo que pasaría y sobre lo que seria sin ella a mi lado, después de ese viaje en el que aprendí a conocerla, saber cuales eran sus debilidades, conocer sus gustos sus pasiones, lo que de verdad amaba, me sorprendió la manera en la que la conocí y en como poco a poco cojí amistad y como pasó a ser algo mas, me sentía afortunado al encontrar una persona que aunque viviera lejos de mi lugar sabia que sentía lo mismo que yo, cada dia como lo puedo decir me enamoraba mas de ella, a veces puedo con una mirada saber que es lo que ay en el alma y conocía esos ojos marrones y grandes, las dos grandes ventanas del alma, ese dia comenzó a ser menos pesado para los dos hablábamos mas nos sentíamos en armonía compartiendo pensamientos y siempre agarrados de las manos o bien abrazados simplemente mirándonos, pasamos por jardines y parques que habían en la capital comimos y todo, cuando se izo de noche que ya teníamos que volver para coger el tren que nos llevaría de nuevo a Estambul, en el tren me dijo varias cosas Cristina de lo que la dije a ella en la plaza y me comento su punto de vista…… siempre fueron palabras que me inspiraban y en las que podía ver reflejado mi alma en ella, el camino de regreso fue largo porque mas que nada dormimos y dormimos mejor que nunca a pesar de que se moviese todo el tren y varias caídas mías al suelo que fueron las que me despertaron, por fortuna no se despertó Cristina que fue lo que mas me alivio y que no se entere ¡! Y esa noche la oí hablar en sueños y la verdad fueron extraños pero eran sus sueños, llegamos bien a Estambul, era por la mañana de un dia precioso, como no!! Lloviendo como me gusta ami (ironía) imaginaros como llegamos al hotel! Si, calados asta los gayumbos pero bueno mereció la pena el viaje de descubrimiento interior y de visita por los alrededores de Ankara, llegamos al hotel y se me ocurrió una idea descabellada, el irnos a la lluvia (ya estábamos mojados y empapados) a sentir la lluvia (hacia calor así que merecía la pena) sobre nosotros, la verdad que empecé a ir un poco a mi rollo al principio, pero ya se fue acercando Cristina y de un TIRÓN por la mano me besó a lo bestia! No sabia donde meterme después de eso pero veía que lo necesitaba (yo también lo necesitaba después de todo lo que había pensado y hablado con ella) nos volvimos al hotel y empezó a escribir en su bloc muchas cosas pero yo casi no ice caso me quede dormido, cuando ya acabo de escribir, se acostó y me empezó a acariciar dulcemente el pelo (estaba medio dormido) y me dijo algo muy suavemente que no recuerdo porque no lo oí y caí en el dulce momento del descanso.
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