Empezaba a salir el sol, era súper pronto, seguía pensando en todo lo que se cocía dentro de mi sobre todos los sentimientos que tenia y que no podía sacar de mi cabeza ni de mi alma, siempre recordare el suave y dulce momento en el que simplemente mirándola sentía dentro de mi un profundo sentimiento, de alegría, compartir todo lo que tenia, mis momentos, pensamientos, el viaje que hacíamos los dos y en el que aprendíamos a conocernos tanto Cristina como yo, y en el que veíamos tanto el uno como el otro lo que había, me reconfortaba el simple hecho de mirarla a los ojos me traía gran paz a mi alma, pasaron las horas meditando y pensando, cuando por fin se despierta yo estaba mirando hacia la ventana hacia el lado opuesto de Cristina, me dijo bajito: ¿Estas despierto?, la conteste: si girándome para ver sus grandes ojos marrones que no dejaban de ver los míos hubo algo misterioso en esa mirada, que no supe desvelar pero pasaron 3 segundos cuando me di cuenta de que estábamos besándonos, fue un beso sencillo, dulce y romántico que no puedo describir con palabras, nos quedamos varios minutos mirándonos y al final la dije cogiendo su mano: ¿lista para un nuevo dia?, simplemente me sonrío y empezamos a vestirnos a ducharnos para estar listos para seguir conociendo y conociéndonos. Como en los últimos días estábamos nerviosos, ansioso y apasionados por todo el tercer dia creo que fue el mejor de todos en el que empezó algo sencillo pero bonito.
Como cada día bajamos al restaurante a tomar nuestro famoso desayuno tostadas con mermelada de frambuesa y albaricoque, Cristina se cojió un café y yo mi leche fría, nunca en mi vida me sentí tan acalorado como que a veces me faltara el aire o que el simple echo de que me mirase fuese una llamita que a medida que pasaba el tiempo se iba encendiendo, yo con mis ojos veía que lo que yo sentía se convertía en lo que Cristina sentía, todo fue con calma y seguimos igual de bien, hablando y dando a conocer lo que éramos.
Paso el tiempo asta que acabamos de desayunar y como cada día tal cual acabamos Cristina cojio su “maxi” bolso cojidos de la mano fuimos hacia nuevas aventuras en el mundo que admirábamos. Esta vez la tocaba a ella elegir donde íbamos a ir, elijio ir al palacio de TOPKAPI que hoy en día es un museo en el que se exponían objetos trabajados con oro de todo tipo de piezas desde cunas asta tenedores y vajilla, objetos de decoración y bisutería, claro, ¿a que mujer no le gusta la bisutería elegante y fina? Íbamos de un escaparate a otro cojidos de la mano siempre solo nos soltábamos cuando uno o los dos queríamos un abrazo, que siempre solía durar bastante, total miramos muchas piezas obras de arte y decoración, vimos muchas de las estatuas y vida del Sultan como las mujeres con todos sus harenes, luchaban por el poder y por ser las elegidas del Sultan, los vestidos que tenían eran verdaderamente preciosos me comento varias veces Cristina: ¿cómo la quedaría un vestido de esos?, a la primera pregunta simplemente sonreí, a la segunda la conteste: ¿ponte en mi lugar y dime que verías?, no creo que se quedo muy convencida de mi respuesta me miro como de intrigada, volví a sonreír y la dije todo lo que veo es bello pero lo que no veo lo es aun más, lo dije sin mirarla a ella, pero me gire cuando ya no me miraba y vi que se había puesto colorada, que por cierto esta monísima, seguimos durante un buen rato caminando los dos y observando cada rincón la tome varias fotos, y como no le pedí que nos hiciera unas fotos cuando me giro para ponerme en pose con Cristina el turco se fue corriendo, y claro imaginaros mi cara yo detrás del turco y Cristina se quedo allí a esperarme, no veas la panzada de correr asta que pude cojerle, y le quite la cámara, pase un susto, si se lleva mi cámara perdíamos todas las fotos que nos habíamos hecho que no eran pocas!, ya relajado y con Cris y con mi cámara por supuesto nos fuimos a comer algo a una taberna Turca muy maja, en el que nos sirvieron unos ravioles de carne turco, la verdad que nos gusto mucho y estaban muy buenos, cuando acabamos yo deje mis cosas puestas sobre la parte de atrás de la silla, me puse hacia delante para coger la mano a Cris, a pesar de que mis manos estuviesen frías al principio se quejo pero me cojio la mano, la suya estaba calentita y la mia parecía un témpano de hielo, por eso se nos dicen que los hombres venimos de Marte y las mujeres de Venus, siempre suelen estar calentitas a pesar del frío, o no siempre ay excepciones, y claro me volvieron a robar la cámara de fotos en la que perdimos todas las fotos, por eso no e podido subir ninguna foto, aunque todas están en nuestra memoria y grabadas para siempre de ese viaje maravilloso, me dio pena perder todo pero al final seguimos.
Después de comer me pidió Cris que fuésemos un ratito “Al Gran Bazar” y claro ¿como vas a decir que no a una mujer que además te gusta y que le encanta las tiendas? Solo fue un ratito (2 horas y media) solo un ratito no recuerdo que en dos horas y media me dolieran tanto los pies, después de todo me hizo un regalo, que por cierto lo tengo guardado en un lugar especial.
Ya que habían lugares de baños calientes ósea baños turcos decidimos ir a relajarnos un ratito para tomar un respiro y observar que los baños eran de antiguas construcciones del siglo 16 de la época romana, estaban reconstruidos pero parecían de los antiguos baños de aquella época, fuimos los dos con las toallas y todo nos sentamos juntos en el agua, Cristina apoyada en mi hombro y cojida de mi manos parecía como que no quería separarse de mi y ami me alegraba porque era una mujer a la cual quería, y ahora quería de otra forma, el baño nos relajo mucho y como también había visto que hacían masajes (Cris no vio nada de masajes) así que la sorprendí y la dije: ¿que te parece si te hacen un masaje?, me dijo que encantada así que cada uno se fue a hacer un masaje, con aceites y perfumes muy ricos la verdad que salimos nuevos además como olíamos rico, además había una buena vista desde la parte de los baños estuvimos mirando hacia un lugar los dos abrazados,(sentía su corazón y supuse que sentiría el mio también) fue bonito.
Nada mas salir, Cris y su bloc de notas donde ya casi no le quedaban hojas, escribió algo al final del bloc, que no me dejo leer, no le hice mucho caso (aunque me intrigaba lo que ponía), preguntándome Cris: ¿que hacemos? La dije que tal otro abrazo creo que ni siquiera se lo pensó 2 veces, además fue un lugar romántico en el que por segunda vez nos besamos pero fui el que empezó cada uno tenia su turno, y yo coji el mio, después de eso , fuimos a la iglesia de Santa Sofía, que se encuentra delante de la mezquita azul, entramos y recorrimos en ciertos lugares tuvimos que quitarnos los zapatos y proseguir mirando estuvimos unas horitas y nos fuimos, cuando íbamos de camino al hotel empezaron ha haber fuegos artificiales no se que había pero nos quedamos un ratito Cris delante mia y yo abrazada a ella, nos fuimos directos hacia el hotel después de estar un ratito, cuando llegamos al hotel, lo típico yo mirando la ventana de pie y Cris duchándose, después de que nos hayamos duchado Cris con su bloc había escrito muchísimo ese dia y yo por la noche siempre me gustaba leerlo un poquito pero esa noche no me dejo así que nos dormimos abrazados esa noche…..
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